Consejos de decoración

Por Bogota+ Dos 7 de octubre de 2025
Ha llegado el momento de vestir tus ventanas y no sabes por dónde empezar. Y es que no es lo mismo vestir una ventana batiente que una corredera. A modo orientativo, aún a día de hoy la cortina que más se coloca es la tradicional ya que se adapta a todo tipo de ventanas. El estor, en cambio, ya no se usa tanto. Para Rosalía Iglesias, de Tapicería Sitges, la razón es que si no está bien nivelado da problemas al subirlo y bajarlo. Hoy en día, las opciones más habituales son: Cortina . Es muy polivalente y en forma de visillo resulta translúcida y muy luminosa. La doble cortina (visillo y cortina) viste y permite graduar muy bien la entrada de luz. Screen . Puedes elegir el grado de grosor y apertura de la trama de la malla para que sea más o menos transparente. Es fácil de limpiar (basta con pasar un trapo húmedo). Lamas de madera . Son muy prácticas en cocinas y baños por su buena resistencia a la humedad. Además, dan un toque natural (de 50 mm, desde 315 €, 100 x 250 cm). Paqueto . Se imponen sobre los estores de varilla, por ser mucho más prácticos a la hora de lavar (no se tienen que quitar las varillas). Son un clásico en dormitorios. ¿Repasamos qué cortinas serán las mejores para cada ventana? Para una balconera Es la clásica ventana de piso antiguo con dos puertas batientes. Son preciosas, pero difíciles de vestir. La opción más decorativa son dos caídas de cortina, ya sea con una barra o con un riel. Si dispones de un falso techo, la mejor solución es el riel, porque el mecanismo quedará oculto y, además, el resultado será muy decorativo porque parecerá que la cortina salga de la propia pared. Lo importante con este tipo de ventana es que haya espacio a ambos lados de ella. Una alternativa muy práctica es colocar unos visillos con varillas sujetos en los extremos de los cristales, ya sea arriba y abajo, o solo arriba. Así podrás abrir y cerrar la ventana sin ninguna dificultad. Elijas el sistema que elijas, nunca optes por un estor, porque al recogerse la tela en la parte superior de la ventana impiden su total apertura. Grandes correderas Son las más fáciles de vestir. Aquí, no hay problema. Desde las cortinas tradicionales hasta los estores, ya sean plegables o paqueto. Estos últimos al no tener varillas tienen un aspecto más informal. Si tu prioridad al elegir las cortinas es la comodidad, Pilar Roqué, de SICE, afirma que lo mejor son los screens . No solo se adaptan a todo tipo de decoraciones, sino que son muy prácticos y fáciles de mantener. Su tejido está fabricado con hilos de fibra de vidrio recubiertos de PVC. No se deforma ni decolora por la acción del sol y permite ver claramente el exterior mientras protege la intimidad del interior. Además, suministra del 50% al 100% más de luz que un estor convencional y ayuda a ahorrar entre un 25% y un 34%, tanto en aire acondicionado en verano como en calefacción en invierno. Otra opción muy actual son los paneles japoneses. Se trata de paneles correderos de tela que se superponen uno sobre el otro. Se pueden confeccionar a medida y son muy fáciles de lavar, ya que al ir con velcro a la barra de sujeción, se quitan de manera muy fácil. Sin embargo, pueden resultar algo “planos”. Para evitarlo, hay abrazaderas que los fruncen por la mitad y les dan más volumen. Eso sí, para colocar un panel japonés, hay que dejar una zona ciega en uno de los lados de la ventana (que equivale a uno de sus cuerpos) para que se puedan ir acumulando los diferentes paneles. Ventanas cuadradas Suelen ser las clásicas ventanas de los dormitorios, el baño o la cocina. Ya sea cuadrada o rectangular, son aconsejables dos tipos de cortina: la tradicional si se quiere dar un aire más elegante, o el estor paqueto para las habitaciones infantiles o para dar un toque más informal. En el caso de decidirte por un estor paqueto, debes saber que para que pueden bien es mejor utilizar una tela dulce y con caída. En cuanto a las cortinas tradicionales, confecciónalas hasta el suelo y que descansen holgadamente sobre él: quedarán más decorativas. El efecto es más elegante e incluso acogedor. Un consejo: que sean un poco más anchas que las ventanas. Así no solo la ventana parecerá más grande, sino que dará más empaque a la estancia. Sistemas de sujección A la hora de escoger el sistema de sujeción es importante valorar, además del tipo de ventana, su uso. Así, para unas caídas que vas a abrir y cerrar a menudo, las opciones más prácticas son los rieles y las barras con anillas. Las cortinas con ojales (la propia tela de la cortina incluye en su parte superior los ojales o aros metálicos) y las que se sujetan a la barra con lazos son perfectas para estancias de poco uso, ya que son más incómodas. En cuanto a los estores, son muy prácticos en pocos metros con ventanas correderas porque no restan espacio. Lo más habitual es que se sujeten en el marco de la ventana. Una solución para cada problema Mucho sol . Es perfecto en invierno, pero en verano el calor que entra en casa puede ser molesto. Elige un screen enrollable: tamiza los rayos del sol y deja ver el exterior. Poca luz . Lo mejor son dos caídas de una tela tipo visillo muy vaporosa y de tonos claros para que no tiña la luz. Si, además,es de trama abierta, dejará pasar más la luz. Dormir a oscuras . Si te molesta mucho la luz, lo mejor es un screen o una cortina de oscurecimiento. Al ser opacos no dejan pasar la claridad y garantizan el descanso. Cómo vestir ventanas difíciles Si es pequeña . Coloca dos caídas de tela o un estor a unos 15 cm del marco superior de la ventana y que la tela llegue hasta el suelo. Así la ventana parecerá más grande. Si es estrecha . Vístela con caídas y si la tela tiene mucho vuelo, mejor. Es importante que el sistema de sujeción sobresalga por los laterales de la ventana. Oscilobatiente . Por su doble apertura, son muy complicadas de vestir. Lo más práctico es utilizar un visillo con varilla en el extremo superior e inferior de la ventana. De tejado . Una cortina eléctrica, ya sea veneciana o plisada, es la opción más cómoda. Si duermes en esa estancia, elige una de oscurecimiento. Las hay de muchos colores. Cuánto cuesta vestir las ventanas Riel . Es la opción más económica y práctica para las caídas de cortina. El precio medio de unas caídas de algodón (240 x 250 cm) ronda los 350 €, sin instalación. Barra . Su precio varía según el material (de madera, unos 40 € y de hierro forjado, entre 60 € y 70 €). La confección (240 x 250 cm), unos 300 € sin instalación. Screens . Son muy demandados por su buena relación prestaciones-precio (100 x 250 cm, desde 150 € sin instalar). Perfectos para la cocina al no absorber olores. Panel japonés y paqueto . El panel deslizante con tres rieles y en tela de loneta vale desde 260 € (240x250cm). El estor paqueto, desde 136 € (100x250). Todo, sin instalar.
Por Bogota+ Dos 7 de octubre de 2025
Con la ayuda de esta guía podrás decorar las ventanas de tu casa sin riesgo a equivocarte.  No te olvides de... La forma de la ventana El tipo de ventana, así como la orientación de la habitación, son factores determinantes a la hora de elegir cortinas. Mantén la proporción entre la cantidad de tela que uses y el largo de la ventana y piensa en cuanto sol y claridad entra: ¿necesitas unas cortinas tupidas o más bien transparentes? Calcula bien los metros de tela Calculadora en mano, realiza las cuentas de los metros de tela que necesitas para tus cortinas: añade 30 cm al ancho de la ventana y luego multiplica el resultado por 2, 2’5 o 3, según quieras una cortina con más o menos frunces. ¿Cuál es el largo ideal? En cuestión de largos hay muchas tendencias. Lo más habitual es agregar unos 15 cm al largo de la ventana. Sin embago, si te gusta que las cortinas arrastren, añade 10 cm más: así se apoyarán en el suelo. ¡Una bonita caída! Para lograr unas cortinas con una bonita caída, opta por telas “pesadas”, como los linos gruesos, las sedas salvajes o las chenillas. Si quieres usar telas frescas, elige lonetas, arpilleras de algodón o linos con seda. Para las familias prácticas: ¡estores! Si la ventana no permite grandes cortinajes y quieres una solución práctica y ligera, los estores serán tus mejores aliados. Los puedes poner plegables (con varillas), paqueto (sin varillas) o romano (con drapeado). Gana luz con los visillos Para ganar luz natural utiliza tela de visillo para la confección de las cortinas. Sus tejidos, vaporosos y ligeros (hilo, voile, lino de trama abierta…), son perfectos para dejar pasar toda la luz del sol. ¡Atrévete a combinar! Los grandes ventanales, las puertas balconeras y las ventanas del dormitorio son los mejores espacios dónde usar combinaciones: cortinas con visillos (la opción más clásica), o caídas con estores (más actual). Piensa que cuanto más vistas una ventana, más protagonismo le darás, a ella y a las vistas. Alzapaños: útiles y prácticos Los alzapaños son pequeñas piezas de madera o metal que, colocadas a un tercio de la cortina, crean un elegante efecto de drapeado perfecto para recoger las cortinas. Siempre aportarán un toque clásico y romántico. Abrazaderas: un complemento con encanto En ventanas con doble cortina, cortinajes forrados con muletón o combinaciones de caída y visillo, recurre a las abrazaderas (tiras o cordones que sujetan la cortina): son ideales para recoger la tela y crear un efectivo llamativo, que destaque las ventanas. Borlas, colgantes y arrastres Las abrazaderas y los cordones te quedarán muy bien rematados con borlas, decoradas con pasamanería o con algún colgante de madera. Para correr cortinas colgadas de anillas, opta por arrastres de metal o madera. Cuándo usar galerías y bandós Si eliges dobles cortinas o combinas cortinas con visillos colgados de rieles, es recomendable tapar el mecanismo con una galería (de madera y tapizada) o un bandó (realizado con tela): da un aspecto más acabado y también más clásico. Acabados para crear atmósfera Si cuelgas las cortinas de una barra, los remates decorativos te ayudarán a crear la atmósfera que buscas: las trabillas son desenfadadas; los lazos, románticos; las anillas de cuerda aportan un toque rústico… ¿Cómo cuelgo las cortinas? Existen dos sistemas básicos para colgar las cortinas. Las barras son la opción más simple y se acompañan de anillas o trabillas. Los rieles permiten manejar más fácilmente la cortina, aunque son menos estéticos. Elige barras con remates Puedes personalizar una barra de madera, latón o forja añadiendo a sus extremos unos remates decorativos. Ten en cuenta el estilo de la habitación y elígelos en consonancia: así lograrás un conjunto más armónico. Tensores: una solución fácil Una opción eficaz y discreta para pequeñas cortinas o estancias de aire más informal son los tensores. Se trata de un cable de acero del que cuelgan unas pinzas que sujetan la cortina. Sólo apto para telas ligeras. Cortinas para el baño y la cocina Estas estancias requieren telas sufridas y resistentes a la humedad, el vapor y el humo. Opta por estores o cortinillas de media ventana, en hilo de algodón o loneta, lisas o con pequeños motivos decorativos. Trucos para arropar el salón El cuarto de estar debe ser un espacio acogedor y armónico. Si es grande, opta por combinar cortinas y visillos o cortinas y estores; si es pequeño, elige estores porque "roban" menos espacio que las cortinas; y si es oscuro, decántate por visillos a secas. Dormitorios muy relajantes Para conseguir dormitorios serenos y mantener la intimidad de la estancia, puedes combinar cortinas tupidas con visillos muy ligeros. Así tendrás luz durante el día y oscuridad cerrada durante la noche. ¿Y los peques? Las elecciones preferidas para los más pequeños son las telas frescas de algodón, en colores vivos o con motivos infantiles. Elige estores o caídas suaves, que tienen un efecto más ligero y no abuses de los cortinajes. Tejidos muy resistentes A la hora de adquirir la tela para las cortinas, consulta su composición y verifica que es “antipilling” (que no hace bolas) y que lleva algún tipo de tratamiento ignífugo (para que no arda en caso de incendio). Asegúrate, también, de elegir colores sólidos. ¿Lisas o estampadas? Las cortinas estampadas animan grandes estancias, siempre que el dibujo guarde proporción con el espacio (el estampado debe apreciarse correctamente). Las cortinas lisas son ideales para estancias pequeñas porque no aturullan la vista. Para espacios pequeños... La apuesta más segura para habitaciones pequeñas es vestir las ventanas con estores o visillos y elegir telas claras o semitransparentes. Además, si optas por un tono igual al de la pared, ganarás sensación de espacio. Suaviza la entrada de sol En estancias con mucha entrada de luz natural, lo mejor es elegir cortinas y visillos dobles, tejidos tupidos o sobrecortinas. También puedes decantarte por estores enrollables de tela screen o de filtro solar. Para habitaciones con poca luz La solución para habitaciones faltas de luz son las cortinas confeccionadas con tela de visillo: vaporosas muselinas, voiles, organzas… Y mejor en color blanco, expande la claridad; en tonos amarillos, crea efecto de luz solar. Un truco para "agrandar" visualmente una ventana: cuelga una barra que sobresalga unos 30 cm por cada lado y usa tela suficiente para cubrir ese espacio cuando las cortinas estén abiertas. ¡Parecerá que tu ventana es 60 cm más ancha! Acierta con la paleta de color El tono que elijas para la pared, así como las telas de la tapicería, cojines o pantallas, te marcarán la gama predominante y el tono idóneo para las cortinas. Si dudas y no sabes que escoger, decántate por los colores neutros: nunca fallan.
Por Bogota+ Dos 7 de octubre de 2025
Renovar las cortinas: cómo elegirlas para acertar ¿Quieres darle un aire nuevo a tu casa? Solo cambiando las cortinas lo lograrás. Te contamos cuáles son las mejores opciones. ¿Qué tipo de tela es la más adecuada? Dependerá de la función de la cortina y del estilo que busques. Si quieres conseguir intimidad, lo mejor son los tejidos pesados como el tafetán o las chenillas. En cambio, si lo que buscas es dejar pasar la luz, elige textiles finos, como las gasas. En cuanto al estilo, para dar a la casa un aire fresco convienen los tejidos naturales como el algodón o el lino; para un ambiente romántico, las gasas o las sedas; y para uno sofisticado, cortinas de telas pesadas con una bonita caída. Cortina o estor, ¿qué es más práctico? Depende del sistema de abertura de la ventana. Las correderas admiten cualquier opción, pero en las practicables u oscilobatientes es más práctico poner cortinas para poder abrir la ventana más fácilmente. Si eliges un estor, debe tener espacio suficiente para recogerse totalmente en la parte superior de la ventana. Barras y rieles, ¿cuánto deben medir? Para aprovechar al máximo la apertura de las ventanas, las barras y los rieles deben ser más anchos que ellas. Así podrás recoger por completo las cortinas sin tapar ni un cm de la ventana. En ventanas de tamaño estándar deben sobrepasarla entre 7 y 15 cm por cada lado, y en ventanales anchos, unos 22 cm por cada lado. ¿Cómo elijo el color de las cortinas? Su color debe ser de la misma gama –o un color coordinado– que los tonos de la tapicería de los muebles y del resto de textiles de la estancia. Si dudas, opta por tonos neutros y acertarás. No conviene mezclar estampados diferentes, ya que es difícil combinarlos bien. ¿Qué sistemas existen para colgarlas? Los básicos son las barras y los rieles. Las barras son fáciles de instalar y decorativas (las hay de muchos materiales y colores). Los rieles permiten manejar más fácilmente la cortina, se colocan en el techo y se usan para tapar tambores de persianas o cuando no hay espacio para una barra. Otra opción son los tensores de acero, eficaces y discretos. ¿Se llevan las cortinas dobles? Sí, para dar más protagonismo a las ventanas. Pero resérvalas para grandes ventanales y puertas balconeras. “La combinación más habitual es la de cortinas y visillos, pero hoy se opta más por una confección clásica como unas cortinas a tablas con unos estores. El resultado es sereno y contemporáneo”, dicen en KA International. ¿Cuál es la tendencia actual? “Crear ambientes naturales. Por eso triunfan las telas de lino. Las hay con tramas más o menos abiertas, hilos gruesos o finos, lisos, estampados sutiles o bordados espectaculares...”, dicen en KA International. Se llevan las texturas, los estampados geométricos y las mezclas con oros y platas. Mucha o poca luz, ¿qué cortina elijo? El color y el tejido gradúan el paso de luz. Para habitaciones oscuras, escoge tejidos ligeros y vaporosos como visillos o linos de trama abierta. Mejor en tonos claros, que aumentan la luminosidad. Para matizar la luz, opta por cortinas dobles, tejidos tupidos o screens enrollables que tamizan el sol y dejan ver el exterior. ¿Y para estancias pequeñas? Como norma general, el tamaño de las cortinas debe ser proporcional a las dimensiones de la estancia. En habitaciones pequeñas, viste las ventanas de forma sencilla, con estores o visillos y telas claras o semitransparentes. Mejor si son lisas (o con estampados pequeños) y del mismo tono que la pared. ¿Cada cuánto debo lavar las cortinas? “Aspíralas cada semana y llévalas a la tintorería cuando necesites lavarlas: la limpieza en seco alargará su vida”, asegura Beatriz Gancedo. Si prefieres lavarlas en casa, asegúrate de que caben en tu lavadora y fíjate en las especificaciones de la tela. Ten en cuenta que en el primer lavado pueden encoger. Trucos para ampliar ventanas Una ventana pequeña parecerá mayor si la cubres con una cortina más grande que ella. Haz que la barra (y la tela) sea unos 30-50 cm más ancha que la ventana, coloca la cortina a ras de techo y déjala caer hasta el suelo. Así tendrá, además, un aspecto más elegante y vestido. ¿Cómo saber cuánta tela necesito? Depende del tamaño de la ventana, de la confección y del ancho de la tela (lo habitual es que mida 1,40 m de ancho). “Para saber el ancho de tela que necesitas, mide el ancho de la ventana y multiplícalo por 2,50. Luego, divídelo por el ancho del tejido y sabrás cuántos paños de tela precisas. El largo de los paños lo sabrás midiendo la altura de la ventana y sumándole 50 cm para confeccionar el bajo y la cabecilla de la cortina”, dice Beatriz Gancedo de Tapicerías Gancedo. ¿Y en la cocina y el baño? En estas estancias se generan humos, vapores y olores que impregnan rápidamente las cortinas. Por eso una buena solución son las venecianas o estores de lamas. Los hay que incluyen tratamientos antihumedad e incorporan textiles que les dan una apariencia más elegante. Otros son ignífugos. Otra opción son las cortinas de algodón o mezcla que se pueden lavar a menudo. En cuanto a la confección, el sistema más empleado es el del estor. ¿Cuánto cuesta renovar las cortinas? El precio varía mucho según el tejido (ancho de la tela, composición...), del tipo de confección y de la instalación. En general, los rieles son más económicos que las barras, cuyo precio varía según el material (de madera, unos 40 € y de hierro forjado, entre 60 y 70 €). En cuanto a la confección, calculando sobre una ventana estándar (1,60 x 2,50 m) y una confección a tablas en un tejido de 1,40 m de ancho (50 €/m) el precio aproximado sería de 750 €.